Have an account? Log in or

La estimulación entre los seis y siete meses

A partir del sexto o séptimo mes, el bebé tiene un ritmo de sueño bien establecido: duerme once o doce horas por la noche, y suele dormir dos siestas breves: una por la mañana y otra por la tarde.

En esta etapa, el niño ya es capaz de sentarse solo en el piso y encuentra muy placentero el tomar objetos, examinados y golpearlos. También suele llevárselos a la boca, por lo cual es importante que estén muy limpios. Ya vocaliza algunos sonidos y señala tos juguetes que le gustan para que alguna persona se los alcance.

También es capaz de reconocer a sus padres.

Sus reflejos siguen madurando y algunos van desapareciendo.

Por esta época comienza a gatear, actividad que no sólo le permite movilizarse, sino que también fortalece su cuerpo y estimula su cerebro.

Actividades para favorecer el desarrollo motriz

Ponga al pequeño boca abajo y déjelo. Es probable que se arrastre o gatee.

Enséñele y ayúdelo a pararse, apoyándolo en un banco, en la cama o algún otro mueble que le sirva para tal propósito.

Cuando se encuentre boca abajo, tómele las piernas y levánteselas para que el niño utilice sus manitas para avanzar.

Actividades para favorecer el desarrollo de la coordinación fina

A esta edad, su hijo ya está en condiciones de poder seguir con la mirada objetos que se mueven a una velocidad más bien rápida. Ayúdelo a desarrollar esa capacidad. Algunas maneras de hacerlo son: deje caer un objeto llamativo y pesado para que él siga su recorrido descendente; siéntelo en la cama y haga rodar rápidamente una pelota hacia él, etc.

  •  Cuando coma en su plato, incentívelo a que tome con sus manos los trocitos de comida para que se los lleve a la boca.
  • Más tarde, ofrézcale una cucharita mientras come y enséñele a usarla.
  • Cámbielo de lugar con frecuencia para que tenga la posibilidad de mirar distintos objetos: déjelo un rato en la cocina, trasládelo al living, instálelo en el jardín, etcétera.
  • Realice gestos pronunciados y graciosos que él pueda imitar: sacar la lengua, arrugar la boca hacia delante, etcétera.
  • Quítele algún objeto o juguete con el cual esté jugando y déjeselo cerca para que pueda tornarlo

“Recuerde que, hasta los ocho meses, su hijo está en plena etapa prensil, durante la cual se desarrolla en grado superlativo la capacidad de utilizar las manos. Mientras lo alimenta, aliéntelo a que sujete el biberón.”

Realice movimientos simples que su hijo pueda imitar: aplaudir, golpearse las mejillas, levantar Tos brazos, etcétera.

Actividades para favorecer el desarrollo del

  • Su hijo ya vocaliza sonidos. Estimúlelo a seguir haciéndolo.
  • Tome una revista colorida o un libro infantil grande y vaya mostrándole y nombrando las figuras que allí aparecen: “árbol”, “casa”, ”nena”, “señor”, etcétera, comience también a hablarle con estructura de pregunta y respuesta.. Por ejemplo: “¿Dónde está papá?”, señálelo y responda mirando al niño “Ahí está papá”; “¿Dónde está la mesa?”, señale la mesa y responda mirando al pequeño: “Allá está la mesa”.
  • Tome a su hijo en brazos y vaya de turismo por la casa nombrando lo que encuentra al tiempo que in señala. Por ejemplo, en la cocina dígale, mientras apunta con el dedo hada el sitio donde se encuentra: ‘Eso es una lámpara, aquello es un plato”, etcétera.
  • En el , haga lo mismo y dígale: “Esa es la cama donde duermen papá y mamá, esa es la mesita de luz”, etc. Esta actividad, tiene además la ventaja adicional de que hace que el niño conozca mejor la casa y eso le ayuda a sentirse más cómodo con el entorno.

Actividades para favorecer el desarrollo social

  • Recuerde que es, fundamental que el contacto de su hijo no se restrinja a usted. Permita que otras personas le den de comer: sus hermanos, el abuelo o abuela, algún niño vecino, etcétera.
  • Realice o participe de alguna reunión con madres y bebés de una edad similar a la de su hijo.

Otras actividades

  • Incentive el contacto del bebé con la naturaleza. Busque un arbusto con flores (compruebe que no sean tóxicas y que no posean espinas) y anime a su hijo a observarlas, olerlas y tocarlas.
  • En general, las plazas y los parques no suelen estar pensados ni hechos para bebés sino para niños un poco más grandes. No obstante, nada impide (tal como se vio en capítulos anteriores) llevar a un bebé a esos espacios verdes. En esta etapa, usted podrá tenerlo en brazos para que vea otros niños ya mayores, hamacándose, tirándose por el tobogán o jugando en el arenera También es una excelente idea que usted se hamaque suavemente con él mientras lo sostiene con cuidado.
  • Infle un globo, átelo para conservar el aire y, con goma de pegar de color, píntele una cara o cualquier otro dibujo que pueda llamar la atención del pequeño. Amarre el globo a la muñeca del niño y estimúlelo a que mueva el brazo y a que siga el movimiento con los ojos.

No Comments Yet.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *