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Explicar la adopción a tu hijo – II Parte

BEBES
Los expertos discrepan fuertemente sobre si los padres adoptivos deben emplear las palabras “” o “adoptado” con sus . Algunos expertos creen que repetir “Ah, eres mi preciosa niña adoptada” a una bebé mientras que la meces es positivo y puede ayudarte a acostumbrarte a decir la palabra ‘adopción’ de manera cálida y positiva.

Otros expertos creen que tales afirmaciones dañan a veces los sentimientos de los padres adoptivos sobre su “derecho a ser padres de esa criatura.. En su libro “Healing the hurt Child” (“Sanando al herido”) el psicólogo Denis Donovan dice que “Los bebés no tienen necesidad de ‘saber’ de la adopción.

Necesitan el amor, los cuidados, la nutrición, la seguridad, etc.” En cualquier caso, la ventaja principal, si la hay, es probablemente para el padre adoptivo más que para el niño.

en edad prescolar

Según David Brodzinsky, “En los años preescolares, cuando la mayoría de parejas adoptivas empiezan a revelar la información de la adopción a sus hijos, hay poca evidencia de ninguna reacción adversa inmediata a la información. De hecho, los niños pequeños adoptados a menudo tienen un punto de vista de la adopción muy positivo… En primer lugar, se les habla sobre ser adoptados en el contexto de un entono familiar cálido, cariñoso y protegido. Por tanto, el clima emocional que rodea el proceso de contar promueve la aceptación y una visión positiva de sí mismos.”

Brodzinsky encuentra que el problema principal con las explicaciones tempranas es que a menudo no suelen fijarse porque el concepto de la adopción es demasiado complejo para que un niño pequeño lo capte.

La mayoria de expertos creen que los preescolares no podrán entender el concepto de la adopción, incluso cuando se les explica a un nivel muy básico. El problema es que los padres crean erróneamente que sus hijos no necesitarán más explicaciones y que seguirán viendo la adopción de forma positiva toda la vida. De hecho, un equipo de terapeutas británicos formularon la siguiente especulación: “Parece casi como si hubiera un deseo de que la incomprensión temprana de un niño le anestesiara contra el elemento de dolor que es parte de la información, y de que esa anestesia persista y le evite el dolor cuando finalmente comprenda. (…) No se puede separar algo de dolor de la comprensión de que se es adoptado”.

Un problema de atrasar la explicación sobre la adopción hasta que un niño tenga unos 8 años, es que los niños pequeños a menudo saben los hechos básicos de la vida mucho antes de esa edad. Incluso con sólo 2 ó 3 años se fijan en las mujeres  y hacen preguntas.

Un niño puede preguntar si creció en la barriga de su madre adoptiva. Muchos padres adoptivos simplemente le dicen al niño que Mamá no le dio a luz – que otra señora, la madre de nacimiento, le dio a luz, y que luego fue adoptado–.

Otros padres evitan el asunto mintiéndo al niño, lo que puede traerles consecuencias negativas más tarde. Probablemente lo peor que se puede hacer es ignorar la pregunta totalmente. Los niños pequeños tienen una imaginación muy viva y pueden inventar una explicación mucho más extravagante que la situación real.

Los niños necesitan saber que todos los niños nacen, pero que no todos los niños son adoptados. Para explicar la adopción a un niño de preescolar, las explicaciones sencillas son las mejores. No hay que cargarle con las razones por las que los padres biológicos escogieron la adopción , ni con el angustioso camino de los padres adoptivos hacia la adopción del niño.

Recuerda que los niños de prescolar piensan en términos muy sencillos y concretos y suelen aceptar todo muy literalmente. La idea principal a transmitir a vuestro hijo es que vuestra familia le deseaba muchísimo.
Intentad describir como os sentisteis la primera vez que supisteis de él/ella. ¿Qué hacíais cuando os comunicaron la asignación? ¿Estabais tan emocionados que salistes corriendo en albornoz? Hechos sencillos como éstos, con un matiz emocional y positivo, son los que necesita oir vuestro hijo.

Preadolescencia

Entre las edades de 8 y 11 años, la mayoría de niños adoptados empezarán a preguntar cosas sobre su adopción. Pueden formular cuestiontes tales como ¿Quién organizó la adopción? ¿Cómo se organizó? ¿Qué aspecto tiene mi certificado de nacimiento? Es buena idea mostrarles sus certificados de nacimiento, y compartir con ellos mucha de la información que se tiene, dependiendo de las circunstancias de cada caso.

Puede que tu hijo haya visto padres solteros en la televisión, o que algunos de sus  vivan con sólo un padre, así que la idea de una mujer que deja a su hijo en adopción porque era soltera quizás no tenga sentido. Los niños de esa edad probablemente son muy críticos y ven los asuntos en términos de bueno y malo – no hay términos medios para ellos–. Sin embargo, pueden empezar a entender que algunas veces los niños necesitan ser adoptados y que la adopción es una buena manera de formar familias.

Es una buena idea sacar a relucir el tema de la adopción periódicamente en momentos adecuados. Si alguien cercano al niño se queda embarazada, un niño puede empezar a pensar y preguntarse por su propio nacimiento. O el día de su cumpleaños, puede estar un poco triste y pensativo y puede preguntarse por su madre biológica.

La trabajadora social y adulta adoptada, Carol Demuth, dice que los cumpleaños son “… un día natural para ‘conectar’ con la madre biológica psicológicamente. Al pensar en su propiop nacimiento, la persona adoptada se pregunta si su madre biológica está pensando en él también.”

Mejor que preguntar al niño directamente “¿Estás pensando en tu madre biológica?” podrías decirle “Estoy muy orgulloso de ti. Y ¿sabes una cosa? Creo que tu madre biológica estaría orgullosa también.” Esto dejará una puerta abierta a tu hijo para abordar el tema. Hay que entender, no obstante, que a veces el niño no querrá hablar de la adopción. En este caso, no se debería insistir. Mientras el niño sepa que estás abierto a preguntas y charlas, planteara las preguntas.

Adolescentes

A causa de su creciente sexualidad, las preguntas sobre su identidad y los intentos de separarse y convertirse en adultos, lo más probable es que los adolescentes hagan preguntas sobre la adopción. Pueden entender la adopción mejor que los niños menores, pero no tienen aún la madurez de los adultos.

Los adolescentes pueden empezar a entender algunas de las razones por las que los padres biológicos a veces no son capaces de cuidar a un niño, tales como ser demasiado joven, la falta de aceptación de la familia, o problemas financieros.

Tu hijo adolescente puede estar preparado para oír toda o casi toda la información sobre sus padres biológicos y sus razones para esoger la adopción. Recuerda, no obstante, que muchos adolescentes tienen un ego muy frágil, y podría ser mejor revelar alguna información negativa cuando sea mayor y más maduro –por ejemplo, si el niño fue el resultado de una violación o que los padres biológicos tenían grandes problemas con el alcohol o las drogas–.

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